jueves, 10 de diciembre de 2020

MARI LUQUE DEL CASTILLO POR ELLA MISMA

 Entre las cosas de mi madre encontré un escrito que seguramente lo redactaría como un ejercicio del taller de memoria al que iba en sus últimos años. Lo transcribo a continuación. Son dos páginas escritas a mano con rotulador azul, numeradas 2 y 3, falta la primera.

"El pequeño del matrimonio, era hermanito más pequeño, muy gracioso y ocurrente. Un día como había visto beber vino oscuro no se le ocurrió otra cosa que beberse un tarro de YODO, que tenía su mamá para curar encima del lavabo. Tuvieron que llevarlo a la casa de Socorro, lo mismo que a su hermana, allí lo curaron y ya más nunca bebió otra cosa que no fuera agua.

Pero como era tan activo, un día fueron de visita a casa de unos tíos; salieron de noche que hacía mucho frío y no se tapó la boquita, cogiendo una grippe, que entonces no se curaba y murió 14 días antes de cumplir 3 añitos.

Los padres no tenían consuelo y toda sus vidas lo estuvieron recordando.

A partir de eso, esclavizaron a la niña, que por miedo a que le pasara igual, no la dejaban salir a la calle a jugar con sus amiguitas. No fue al colegio hasta que tuvo 7 años. Cuando aprendió a leer le pusieron profesores, en casa. A los 10 años tuvo una hermanita, volviéndose loca con ella, la cuidaba mucho, su mamá solo le daba la teta y la bañaba. Cuando la mayor tenía 13 años, el papá quería que siguiera ayudando en los quehaceres de la casa pero la mamá más avispada dijo que nó y la llevó a una Academia, allí hizo el ingreso en el Bachillerato dándole Matrícula de Honor. Como ella vio que sus compañeras tenían 10 o 12 años y ella tenía 14; decidió hacer en los tres meses de verano para irse igualando con la edad de las otras, el primer año de Bachiller aprobando todo, menos el Francés, que tuvo que repetir a la par con el 2º"

1 comentario:

  1. No sabía que había sido su madre la que quiso que estudiara, otra mujer inteligente más en la familia.

    ResponderEliminar